La gran familia del Yoga en General Lagos
21/06/26 15:52 | Locales
La jornada al aire libre combinó meditación, herramientas contra el estrés y un fuerte sentido de acompañamiento humano. 'Nos enseñan a manejar el caos a través del amor', destacó Hilda Beatriz Uria Blanco, una de las participantes.
En una jornada que combinó el contacto con la naturaleza, la salud mental y el encuentro comunitario, se llevó a cabo una clase de yoga abierta para todos los vecinos de General Lagos.
El encuentro, coordinado por la profesora Roxana Renzi, no solo convocó a los alumnos regulares de sus distintos talleres, sino también a vecinos que se acercaron por primera vez a experimentar los beneficios de esta disciplina.
Los testimonios de quienes asistieron reflejan que la propuesta superó ampliamente lo estrictamente deportivo o corporal, transformándose en un espacio de contención emocional y descarga.
Aprender a respirar para ganarle al estrés
Hilda Beatriz Uria Blanco, vecina de la localidad y asistente al evento, compartió su profunda satisfacción por la experiencia vivida bajo el sol.
'Fue una clase hermosa, abierta para toda la comunidad. Con la profesora Roxana aprendemos a estar bien, a estar alegres. Nos enseñan que, aunque haya caos a nuestro alrededor, podemos aprender a manejarlo. Nos enseñan el amor; hoy en día necesitamos mucha luz y paz', expresó Hilda.
Uno de los puntos que más destacó la participante fue el aprendizaje de la respiración consciente como una herramienta práctica para la vida cotidiana: 'Te saca el estrés. Antes, si te pasaba algo, quizás ibas y te tomabas un medicamento. Ahora te enseñan a respirar y vos misma te vas manejando. La profesora es extraordinaria, nos escucha y nos atiende a todos por igual'.
Un espacio de catarsis y acompañamiento
La jornada cerró con una meditación guiada que movilizó las emociones de los presentes. Según relató Hilda, el respeto y la libertad fueron los ejes de ese momento: 'Hacemos como una catarsis. Al final, uno ríe, otro llora, otro canta... cada uno reacciona según lo que lleva adentro. Nos sentimos muy acompañadas'.
Más allá de lo técnico, el grupo destacó la calidad humana de Renzi, a quien definieron como un pilar fundamental en los momentos difíciles de la vida personal de sus alumnos:
Seguimiento personalizado: La docente mantiene un contacto constante con quienes se ausentan para saber cómo están.
Red de contención: Ante situaciones de enfermedad familiar, el grupo activa cadenas de apoyo y mensajes de aliento. 'Cuando mi marido estuvo enfermo, ella estuvo continuamente mandándome mensajes, diciéndome que me quede tranquila. Hay que estar ahí para saber lo que se siente', agradeció la vecina.
Una tarde completa: sorteos y calidez humana
A pesar del temor inicial de algunos asistentes por las bajas temperaturas, el clima acompañó a la perfección.
'El sol nos ayudó, no sentimos frío para nada', comentaron. El evento contó además con la integración de diferentes grupos de la profesora, la presencia de coordinadores locales que amenizaron la jornada y un cierre con sorpresas.
Para coronar la tarde, se realizaron sorteos entre los presentes.
'Hasta esa suerte tuve: con el número 10 me gané una colchoneta', concluyó Hilda entre risas, agradeciendo la calidez de la gente y la oportunidad de formar parte de una disciplina que, según sus palabras, requiere 'poner un poquito de uno mismo' pero devuelve bienestar para toda la vida.
Notilagos